Cómo identificar una revista adecuada para su estudio

  • Editores depredadores abundan: buscan altas cuotas, baja calidad y afirmaciones falsas
  • Altos factores de impacto no siempre son relevantes –y algunos son falsos
  • Pretenda comunicar, no solo publicar, su investigación

Dar en el blanco no es sencillo, y tampoco lo es seleccionar la revista para su artículo de investigación. Una revista apropiada es aquella que publica del tema que aborda su investigación y que, debido a sus varias cualidades, satisface sus necesidades y aspiraciones.

Algunos investigadores están presionados por publicar donde sea, mientras que otros son atraídos por revistas prestigiosas pero a menudo inalcanzables. Cualquiera de estos casos puede alejar a los investigadores de revistas que podrían darles la audiencia y el impacto que requieren. Aquí resalto cómo identificar una revista verdaderamente apropiada para su investigación.

Los académicos involucrados con la investigación son usualmente evaluados en base a su producción investigativa o sus publicaciones. El hecho de que obtengan un título, sean contratados, ascendidos o se les garantice su permanencia en un puesto, frecuentemente está ligado a la cantidad y calidad de las publicaciones de su autoría reciente. Y en algunos países la cantidad prevalece sobre la calidad, y se convierte en un factor determinante en el progreso de las carreras. 

Los investigadores que trabajan en esos ambientes pueden verse tentados de publicar más, y más frecuentemente. De esta forma incrementa la demanda para publicar y también la oferta, bajo la forma de más revistas académicas y editores.

En la publicación académica, ninguna instancia general establece estándares y procesos. Cualquiera puede comprar un nombre de dominio y preparar una revista con el nombre que guste. El motivo puede ser tan solo generar dinero al cobrar a los autores para publicar sus artículos. Estos editores pueden tener un comité editorial, pero sus miembros podrían ser cómplices. Estos editores tienden a nombrar sus revistas a lo grande, con palabras sin significado como ‘global’, ‘internacional’ o ‘avanzado’. Pueden incluso tener un título o alcance demasiado amplio que incluya muchas áreas de investigación (para atraer más artículos).

Jeffrey Beall, un bibliotecario de la Universidad de Colorado en Denver, Estados Unidos, lleva una lista de estas ‘revistas’ depredadoras y sus editores. [1]

Estas revistas pueden publicar artículos tras una superficial revisión por pares o carente del todo de ella, a pesar de indicar lo contrario. Los investigadores pueden enviar sus artículos a revistas depredadoras a sabiendas de esto o creyendo, ingenuamente, sus falsas pretensiones. [2]

Y a pesar de que una superficial revisión por pares conviene a autores que no hayan hecho suficiente trabajo o de una calidad satisfactoria para ser publicados en determinadas revistas, muchos más se convierten en víctimas. [3] Investigadores en países en vías de desarrollo a menudo no reciben una guía adecuada de investigación en etapas tempranas de sus carreras. Ellos trabajan en ambientes de escasos recursos y carecen de habilidades para la escritura en la investigación. Y aun así se enfrentan a la misma presión de ‘publicar o perecer’, tal y como sus contrapartes en países desarrollados.

Cuando escoja una revista, no se limite a ello. Pregúntese ‘¿cómo puedo comunicar del mejor modo mi trabajo hoy?’”

Ravi Murugesan


Sin embargo, publicaciones en estas revistas eventualmente perderán valor e incluso causarán daños. Algunos investigadores pueden ser capaces de avanzar temporalmente en sus carreras basándose en la fuerza de la cantidad de sus publicaciones, pero pueden ser avergonzados posteriormente en frente de sus colegas y estudiantes cuando haya mayor consciencia de la existencia de editores depredadores.

Algunos podrían enfrentarse a sanciones disciplinarias por promover o pertenecer a comités que ya tienen conocimiento de editores depredadores. Y, por supuesto, investigadores serios tienden a ignorar artículos que están publicados en revistas sospechosas, así que estos artículos podrían no ser leídos ni citados.  
 
No se deje llevar por grandes pretensiones en los sitios web de las revistas o por convocatorias para publicar, a menos que esas pretensiones puedan ser verificables. Estar ‘en proceso de indexación’ con ISI, Scopus u otros, es un ejemplo de una pretensión no verificable que a menudo aparece en las convocatorias para publicación de revistas sospechosas. De hecho, recibir una inesperada convocatoria para publicación es una señal de alerta. A menos que reciba la convocatoria en una lista de discusión de la cual usted forma parte, o de una revista a la cual ha enviado artículos o se los hayan publicado, o de alguna otra fuente confiable, debería tener cuidado. Yo regularmente recibo convocatorias de revistas al azar porque han ubicado mi correo en línea y me han añadido a su enorme lista de distribución sin mi consentimiento.

Algunas pretensiones pueden ser verificables: por ejemplo, la membresía de una revista en el Directorio de Revistas de Acceso Abierto(DOAJ, por su sigla en inglés), la Asociación de Editores Académicos de Acceso Abierto(OASPA, por su sigla en inglés), y las Revistas En Línea de INASP (JOLs, por su sigla en inglés). Estas son colecciones importantes de revistas de acceso abierto, y la DOAJ está aplicando criterios más rigurosos para las membresías.

La membresía de una revista en sociedades editoriales como el Comité de Ética para las Publicaciones (COPE, por su sigla en inglés)es una buena señal.

Sin embargo, revistas recientemente fundadas podrían no ser incluidas rápidamente en bases de datos académicas indexadas, y el proceso para ser parte de sociedades editoriales podría ser muy lento. Las nuevas revistas se establecen todo el tiempo para dirigirse a investigaciones nuevas, desatendidas, regionales y otras, que no son adecuadamente cubiertas por las revistas existentes. Usted debería definitivamente considerar nuevas revistas que son relevantes para su trabajo, pero primero debe valorar a los editores que las administran.

Fíjese en el perfil del editor en el sitio web de alguna universidad, enlaces en sus perfiles en línea (por ejemplo, en ReseachGate, Google Scholar o LinkedIn), o evidencia de su dedicación a la profesión de edición de revistas, por ejemplo, o bien adhesión a organizaciones como el Consejo de Editores de Ciencia (CSE, por su sigla en inglés), la Asociación Europea de Editores de Ciencia (EASE, por su sigla en inglés) y la Asociación Mundial de Editores de Medicina (WAME, por su sigla en inglés)..


Los editores académicos típicamente administran sus revistas utilizando ya sea el modelo tradicional de suscripción o bien un modelo de acceso abierto. En revistas por suscripción, los lectores pagan para acceder a los artículos. En el modelo de acceso abierto no se cobra a los lectores, pero alguien debe pagar para sostener a la revista. Así que las revistas de acceso abierto solicitan que los autores paguen cargos por el procesamiento de los artículos (APCs, por su sigla en inglés), o bien se financian por instituciones de educación superior o agentes financiadores. Algunas revistas emplean un modelo ‘híbrido’ de acceso abierto: los autores pueden escoger si pagar el APC y permitir que sus artículos tengan un acceso gratuito, o bien no pagar estos costos y que sus artículos estén disponibles solo para los suscriptores.

El movimiento de acceso abierto pretende que la investigación sea accesible para cualquiera que la requiera. Esta es una misión noble pero está mal empleada por los editores depredadores. Ellos piden a los autores que paguen los costos de procesamiento de los artículos, sabiendo que tienen muy pocos lectores que pagarían por sus revistas bajo un modelo de suscripción.

Pero recuerde que el modelo de acceso abierto no es necesariamente depredador. Nada de eso. Hay muchas revistas excelentes bajo este modelo, que cobran los APCs, tales como la familia PLOS y BioMed Central. Los autores que deseen publicar en revistas de acceso abierto deberían intentar incluir los APCs en sus presupuestos de investigación, y deberían revisar si en países en vías de desarrollo los autores están exentos de estos cargos.


El factor de impacto de una revista es una medida de su calidad o prestigio. Esta métrica, propiedad de Thomson Reuters, usualmente es utilizada por investigadores para identificar revistas meta apropiadas, pero este enfoque puede ser problemático.

Los factores de impacto se calculan rigurosamente de las citas, tal y como se describe en el sitio web de Thomson Reuters. Revistas con un alto factor de impacto rápidamente convencen a los lectores de que son acreditadas o prestigiosas.

Hay otras métricas que miden la calidad de una revista, tales como el factor eigenfactor y el ranking de revistas de SCImago.

El factor de impacto se ha convertido en el sello de calidad del prestigio de las revistas –tanto así que incluso ha dado lugar a engañosas métricas ‘falsas’ en las que los altos rangos pueden ser comprados por editores no éticos-. [4] Incluso hay uno llamado ‘el factor de impacto de revistas’, que puede ser fácilmente confundido con el factor de impacto de Thomson Reuters.

Y, por sí mismo, el factor de impacto ha recibido críticas por parte del Premio Nobel Randy Shekman y por artículos publicados en un gran número de revistas de avanzada, incluyendo algunas con un gran factor de impacto. [5,6,7,8]

Sea consciente de que los factores de impacto no son comparables entre áreas. La revista Applied Physics Letters tiene el más alto factor de impacto en su área, pero aún tiene un factor de impacto mucho menor que el mejor posicionado en el área de microbiología, Nature Reviews Microbiology.

También debe tener cuidado de que mucha de la información que usted requiere para interpretar el factor de impacto de una revista puede hacerle falta. Revistas con un alto factor de impacto usualmente los promueven en sus sitios web, pero esto no ofrece el panorama completo. Por ejemplo, usted requeriría saber cuáles otras revistas tienen un similar factor de impacto. Pero si usted quiere conocer el factor de impacto de revistas en su área, necesitaría tener acceso a los Reportes de Citas de Thomson Reuters, que no son gratuitos.

En algunos nichos, revistas respetables podrían no tener ni siquiera factor de impacto. Esto puede ser porque sus áreas le interesan solo a una comunidad pequeña. Pero aun así, estas revistas podrían ser el mejor lugar para publicar, siempre que vaya a alcanzar a la audiencia correcta.

El factor de impacto es una métrica compleja que debería ser usada para propósitos específicos, y solo por las personas que están completamente conscientes de sus complejidades. Si usted lo va a emplear para evaluar revistas, hay muchas advertencias que tomar en consideración. Ciertamente, el factor de impacto de una revista es inapropiada para evaluar artículos individuales o a sus autores. Y cuando los autores lo tratan como el criterio más importante para seleccionar una revista, no han comprendido plenamente el punto de la comunicación de las investigaciones.
 
Al final, lo más importante que puede hacer es conocer a su audiencia.

Cuando esté considerando una revista, prepárese para preguntarse algunas preguntas. ¿Quiénes son sus lectores? ¿Son parte de su comunidad de investigación? ¿Estarían interesados en leer su artículo? ¿Serían capaces de construir sobre sus hallazgos o de implementar alguna recomendación?

Si no tiene las respuestas para estas preguntas, converse con sus colegas senior, busque consejo en redes en línea tales como AuthorAID y ResearchGate y hágase miembro de sociedades científicas para aprender de investigadores en su campo.

Al final, lo más importante que puede hacer es conocer a su audiencia.”

Ravi Murugesan

Recuerde que con tantos artículos publicados cada día, darle seguimiento a la literatura relevante se ha convertido en un gran reto. Sería ingenuo pensar que un artículo, incluso en una revista ‘con-un-gran-nombre’ y de alto factor de impacto, podría atraer el interés de todos. (Y tenga cuidado de que revistas depredadoras pueden tener pocos lectores serios, o incluso ninguno).


En estos días usted debería pensar más allá de las publicaciones convencionales, como por ejemplo promocionando artículos en medios de comunicación social, archivándolos y archivando sus datos.

También podría subir textos completos de sus artículos en repositorios digitales de su institución o en portales tales como ResearchGate, siempre y cuando usted siga reglas de archivo propias establecidas por sus colegas. SHERPA RoMEO ofrece una herramienta en línea para encontrarlas. Una vez archivadas, sus textos completos pueden encontrarse en bases de datos académicas tales como Google Scholar, convirtiéndose potencialmente en artículos más accesibles a académicos que no tienen acceso a revistas por suscripción.

Portales como figshare y el Repositorio Digital Dryad hacen fácil compartir datos así como publicaciones pulidas, y esto se ha alentado con más fuerza e incluso encargado por revistas y financiadores. Compartir sus datos de investigación hace mucho más utilizable y puede incluso atraer más citas. [9]

Si su artículo de investigación se dirige a temas de desarrollo, podría necesitar alcanzar a quienes hacen las políticas. Los mensajes principales también podrían requerir ser puestos en diferentes palabras para audiencias no académicas. Algunos recomiendan que esto puede ser encontrado en una presentación de AuthorAID acerca de hacer la investigación relevante para tomadores de decisión, y SciDev.Net tiene una guía práctica en cómo hablar a políticos sobre incertidumbres científicas.

Esto podría parecer mucho trabajo, y lo es –si está preocupado únicamente por la publicación y no por la comunicación. Pero la investigación debería ser comunicada, y la publicación es solo un medio para dicho fin. Así que cuando escoja una revista, no se detenga ahí. Siga preguntándose ‘¿Cómo puedo comunicar de la mejor manera mi trabajo hoy?’

Ravi Murugesan trabaja para AuthorAID (authoraid.info), que apoya a investigadores en países en vías de desarrollo en la publicación de sus trabajos. Twitter: @RaviMurugesan

La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net 
www.scidev.net/global/publishing/practical-guide/target-journal-right-research-communicate-publish.html 


Lectura sugerida:

Charla “Hacer investigación relevante para los responsables políticos”, dada por Fredirick Mashili y Ravi Murugesan en la Conferencia de Participantes de Alianzas para el Compromiso de Mejora en la Investigación (PEER), en Agosto de 2014 (en inglés)  http://authoraid.info/uploads/filer_public/14/9d/149db370-751e-44e1-bc9c-4dbfa4bdabe5/making_research_relevant_for_policy_makers_-_aa.pdf

Referencias

[1] Jeffrey Beall Potential, possible, or probable predatory scholarly open-access journals and Potential, possible, or probable predatory scholarly open-access publishers (Scholarly Open Access, accessed 12 December 2014)
[2] Jeffrey Beall Sudanese researcher falls victim to questionable publisher (Scholarly Open Access, 23 September 2014)
[3] Ravi Murugesan For open access. Against deception (23 September 2014)
[4] Jeffrey Beall Misleading metrics (Scholarly Open Access, updated regularly)
[5] The impact factor game. (PLOS Medicine, 2006)
[6] Kai Simons The misused impact factor (Science, 2008)
[7] Beware the impact factor (Nature Materials, 2013)
[8] Arturo Casadevall and Ferric Fang Causes for the persistence of impact factor mania (mBio, 2014)
[9] Heather Piwowar and others Sharing detailed research data is associated with increased citation rate (PLOS One, 2007)

 

 

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